1. ¿Qué entiende la UE
por Educación Infantil y Atención a la Infancia de Calidad?
Una
educación infantil y una atención a la infancia con un elevado nivel de calidad
ofrece una amplia gama de beneficios a corto y a largo plazo tanto para los
individuos como para la sociedad en general. Al complementar el papel central
de la familia, la educación infantil y la atención a la infancia sientan las
bases esenciales para la adquisición del lenguaje, el éxito del aprendizaje
permanente, la integración social, el desarrollo personal y la capacidad de
empleo. Cuando se establecen unas bases sólidas durante los años de formación
del niño, en fases ulteriores el aprendizaje resulta más eficaz y aumenta la
probabilidad de que continúe a lo largo de la vida, aumentando la equidad de
los resultados educativos y reduciéndose los costes para la sociedad en pérdida
de talento y en gasto público en bienestar, sanidad e incluso justicia.
La
educación infantil y a la atención a la infancia ofrecen una oportunidad para
la detección precoz de las dificultades de aprendizaje y la intervención
precoz, puede servir para reconocer a los niños más pequeños con necesidades
educativas especiales y, siempre que sea posible, facilitar su integración en escuelas
integradas.
2. ¿Qué medidas
concretas propone a los Estados miembros para aumentar la Calidad de los
servicios educativos en el tramo 0-6 años?
La
cooperación a escala europea por medio del método abierto
de coordinación, junto con el empleo eficiente de los programas de la UE,
pueden contribuir al desarrollo de la calidad de la educación y la formación,
apoyando y complementando las medidas aplicadas en el ámbito nacional y
ayudando a los Estados miembros a abordar los desafíos comunes.
Entre las medidas
destinadas a responder al doble desafío de ofrecer un acceso equitativo y
generalizado a la educación infantil y a la atención a la infancia y de
aumentar al mismo tiempo su calidad pueden señalarse las siguientes:
1. Facilitar el acceso
equitativo a una educación infantil y una atención a la infancia de alta
calidad, en particular a los niños que proceden de un entorno socioeconómico
desfavorecido, de la inmigración o del medio gitano, o con necesidades
educativas especiales, incluidas las que se derivan de discapacidades.
2. Concebir modelos de
financiación eficaces, incluida la financiación específica, que obtengan el
equilibrio entre la inversión pública y la privada, teniendo en cuenta las
circunstancias nacionales y locales.
3. Fomentar enfoques
intersectoriales e integrados para los servicios de educación y a fin de
responder a todas las necesidades —cognitivas, sociales, emocionales y físicas—
de los niños, recurriendo a un planteamiento holístico, así como garantizar una
estrecha colaboración entre el hogar y la educación infantil y la atención a la
infancia y una transición fluida entre los diferentes niveles de educación.
4. Apoyar la
profesionalización del personal dedicado a la educación infantil y a la atención
a la infancia, insistiendo de modo especial en el desarrollo de sus
competencias, cualificaciones y condiciones de trabajo y dando relevancia al
prestigio de la profesión, y concebir políticas encaminadas a atraer, formar y
mantener personal con la cualificación apropiada y mejorar el equilibrio entre
los sexos.
5. Promover programas
y planes de estudio adecuados desde el punto de vista del desarrollo, de modo
que se fomente la adquisición de capacitaciones cognitivas y no cognitivas, sin
olvidar la importancia del juego, que también es fundamental para el
aprendizaje en los primeros años.
6. Apoyar a los padres
en su papel de principales educadores de sus hijos en sus primeros años y
alentar a los servicios de educación infantil y de atención a la infancia a que
trabajen estrechamente asociados a los padres, las familias y los grupos
sociales, a fin de lograr una mayor sensibilización sobre las posibilidades que
brindan la educación infantil y la atención a la infancia y la importancia de
aprender desde una edad temprana.
7. Promover la
garantía de la calidad con la participación de las principales partes
interesadas, incluidas las familias.
8. Promover la investigación y la
recogida de datos a escala europea sobre la educación infantil y la atención a
la infancia, si procede en colaboración con organizaciones internacionales, a
fin de fortalecer la base factual para la elaboración de políticas y la oferta
de programas en el ámbito de la educación infantil y de la atención a la
infancia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario